domingo, 6 de junio de 2010

Cómo trabajar desde casa con Productividad

Es un tema importante, porque, además de la cantidad de freelances y profesionales que trabajamos desde casa, quien más y quien menos, aunque trabaje en una oficina, ha tenido alguna vez que hacer algo desde casa.

Fíjate un horario y rutinas de trabajo
Que uno trabaje en casa no significa que no haya despertador, maldiciones al levantarte de cama y un horario que cumplir. No hay atascos ni metros ni prisas, eso sí, pero es esencial proponerse y cumplir a raja tabla un horario de trabajo. Es cierto que hacerlo desde casa ofrece más flexibilidad y libertad de horarios, pero nunca podemos utilizar esa libertad para fomentar el caos y la desorganización, sino para preservar y potenciar nuestra creatividad e inspiración. Crear rutinas estudiadas te ayudará a ser más productivo. Fija momentos especiales del día para ciertas actividades y reserva otros para el trabajo puro y duro.

Cuida el entorno y ambiente de trabajo
Especialmente si tu casa va a ser tu “cuartel general” diario es muy importante cuidar el entorno de trabajo. Ha de estar bien iluminado, ventilado, despejado, limpio y sólo con aquellas cosas que de verdad vas a necesitar. Asimismo, vístete adecuadamente. Nada de trabajar en pijama y sin ducharte. Hay que estar cómodo, por supuesto, pero manteniendo una compostura y siendo rigurosos y respetuosos con tu trabajo. Piensa que estás en tu oficina “rodeado” de otras personas.

Tu día es tu “proyecto” y tu meta final
Es completamente necesario tener unos objetivos muy claros para cada día: qué tareas he de completar, qué actividades he de hacer, qué tengo que terminar. Tienes que tenerlo muy claro y “grabártelo a fuego” al comenzar el día. Eso es lo único que cuenta hoy y lo que tengo que terminar bien para tener éxito. Ponte a trabajar en ello ya y sin demoras. Es como si el día que estás a punto de comenzar fuera un proyecto independiente, un “nuevo producto” que tienes que lanzar… Hazlo con toda tu pasión y energía.

El entretenimiento como premio a tu trabajo
Te lo mereces. Si entiendes el “ocio casero” como un premio al trabajo bien terminado evitarás que te tiente o te distraiga mientras lo desarrollas.

Elimina las distracciones “electrónicas”
Las distracciones electrónicas a veces se cuelan sin querer por una rendija pero si no ponemos todos nuestros medios para evitarlas, les estaremos abriendo la puerta de par en par. Sobre todo con las tareas o actividades más delicadas procura cancelar y cerrar todo aquello que no te aporte nada y pueda ser fuente de distracciones.

Cómo trabajar con más personas en casa
Si vives solo sin duda te costará menos y es mucho más fácil controlar los aspectos externos. Pero tener a tus churumbeles correteando a tu lado, a tu marido haciéndote observaciones de forma continua o a tu madre preguntándote qué te apetece comer… es todo un reto. Puedes tomar ciertas “medidas preventivas”: habla con ellos y explícales la importancia de que no te molesten, hazlo de un modo constructivo y positivo y lo entenderán más fácilmente, cierra la puerta, avísales que te metes en tu santuario y nada de interrupciones, etc.

Llamadas telefónicas al fijo y al móvil
Cuando vayas a hacer tareas que requieran gran concentración, silencia tu móvil y ponlo boca abajo, sin ver siquiera la pantalla. Es muy posible que en esa hora u hora y media mientras completas tu tarea te llame alguien. Que te dejen un mensaje el buzón de voz y ya les devolverás la llamada. Estas sí que son las distracciones que podemos y debemos atajar.
La música, sólo como ayuda y complemento
La música que nos acompaña en el trabajo tiene que servir de ayuda y de complemento a nuestra concentración y serenidad. No se trata de desarrollar en paralelo nuestra faceta oculta de DJ y que tiemble toda la casa. Si estamos más pendientes de la canción que viene ahora, de buscar nuevos discos o de ordenar nuestra música, no estaremos trabajando en “nuestro proyecto”.

Haz frecuentes descansos y pausas entre tareas
Hazlos cortos pero más frecuentes y, sobre todo, piensa para qué valen antes de empezarlos. Nada de decir “voy a encender un momento la TV a ver cinco minutos no-sé-qué”. Abre la ventana o sal al balcón si puedes, que te de el aire o el sol y estira el cuerpo. Luego vuelve a tu mesa y continúa con “tu proyecto del día”. Además, para que de verdad sea efectivo, es importante que ese descanso lo hagas alejado de la mesa en la que trabajas. Tu descanso no puede ser “voy a ver qué comenta la gente en Twitter”.

Al terminar tu trabajo “echa el cierre”
Del mismo modo que cuando estamos trabajando en casa evitamos el entretenimiento para impedir que se convierta en una distracción para nuestras tareas, cuando estamos descansando, tenemos que estar descansando.

Analiza y revisa cómo lo estás haciendo
Como personas que buscan la mejora continua debemos volver con frecuencia sobre nuestros hábitos y nuestros métodos, analizarlos y modificarlos si lo consideramos necesario. Piensa siempre que en último término los beneficiados de esos constantes cambios y ajustes serás tú, y tu familia también. Podrás “exprimir y alargar” más el día.


Autor: Berto Pena
Fecha publicación: 10 junio de 2009
Fotografía original: http://www.flickr.com/photos/typefiend/3839258624/
URL original: http://thinkwasabi.com/2009/06/trabajar-casa-productividad/

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